domingo, 27 de enero de 2013

TIEMPO VUELVE-TE II (D.S.)


Vuélvete tiempo en mis manos
Y no me dejes de pasar, andariega,
Con ese paso taciturno, con esos piecesitos tan tuyos.
No me dejes de pasar.

Quiero tiempo en ti, color zafiro
De brillante manantial.
Me quiero a mí en ti, pues hace frío,
Así no importa si me vienes con el tiempo
o te vas sola con mi paz.

Tengo un nudo en la garganta
Que le para la cuerda a mi reloj ¡grita, corazón!
¡el que te llama! Si me vienes con el tiempo,
no me dejes de pasar.

                                                        D.S.

viernes, 11 de enero de 2013

TIEMPO VUELVE-TE (D.S.)


Hundirme en tus fecundos senos, mujer,
es volver a tener el tiempo
que habiéndonos dejado para siempre
dejó también las impresiones del no-hacer,
del haberme quedado con las ganas de no quererte como entonces
sino como te quiero ahora.

Soy más viejo, mujer:
cada día que pasa pesa.
Pero la frescura de tu vientre me regresa
no a la tibieza en la penumbra,
del hacer el amor con los ojos cerrados
sino al primer amanecer, a la mocedad eterna
que canta contigo cuando contigo se levanta
                                                                      …Cada mañana.

Soy más torpe con cada parpadeo
y tú más ágil en cada movimiento;
tanto que en la soledad de nuestro encuentro
te me escapas, te vistes linda de desierto
y me dejas tan viejo y tan torpe
y queriendo que me regreses el tiempo.

                                                          D.S.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Uno se la pasa bien. [En estos días- de miedo]


Uno siempre se está riendo,
se cree que con la vida, se dice que hacia el cielo, incluso hacia Dios;
uno se la pasa bien: dice que se la pasa bien
y sonríe...

uno se levanta todos los días
y siempre le pregunta al otro,
al que se levanta a su lado cómo está
y contesta "bien" cuando se le pregunta.
Y sonríe... uno sonríe;

pero uno tiene miedo
y la risa se vuelve risa de nervios,
voltea hacia el cielo para pedir consuelo
y pasa todas las noches en vela
sosteniendo el llanto para que el otro,
el que duerme a su lado no se de cuenta
y cuando le preguntan "¿sigues despierto?"
Uno no contesta.

Pero todos los días, sonríe.

jueves, 27 de diciembre de 2012

En estos días- de miedo. INTRODUCCIÓN


En estos días no hay absolución posible para el hombre. Cuando el miedo asecha la absolución parece algo imposible, sobre todo cuando el miedo viene con el sentimiento de responsabilidad, que entonces se vuelve culpa, también entonces los riñones duelen y en ese momento entiendes lo que sucede. En estos días camina el miedo conmigo y, literalmente, la responsabilidad me está carcomiendo las entrañas, la piel, mi sexo, mi garganta, mi alma... Aquí mi testimonio en estos días de miedo.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Happy birthday to me


Hoy es mi cumpleaños y estoy cansada. Pero también me siento viva. Vivo alegre. Pero también tengo miedo, mucho miedo. No sé vivir sin suerte y la suerte está por abandonarme: Yo lo sé. Nadie más.

lunes, 30 de abril de 2012

V


A una flor que madura le han arrancado los gajos,
Le sacaron las entrañas, las raíces al árbol,
Desmenuzaron sus hojitas y rompieron sus ramitas;
No queda ya en el fruto ni una sola semilla.

¿Dónde está el labrador que por hecho u omisión permitió que a esta criatura se le agriara el corazón?

viernes, 20 de abril de 2012

A dónde fuiste, amor mío,

Niño que fuiste todo mi vivir,

Que sin decir nada has desaparecido

Y con el corazón dañado me haces seguir.


Dónde dejaste todas tus caricias,

Manos que eran mías y que mi cuerpo tocaban,

Como ama mi alma esas manos

Que la dejan toda loca, deseando que pronto vuelvan.


En dónde me guardaste ese cariño mío

Cuándo fue que me secaste. Dónde te escondiste

Sin avisar que te ibas, por qué me haces quererte

Para irte al siguiente día.

miércoles, 12 de mayo de 2010

8 mayo 2010

No importa cuantas sean, ni que tanto a cada una;
no importa que tan suave se sienta tu mano
sobre la superficie de tus gajos.

No me importa lo que veas, lo que sientas, lo que toques,
no me importa que tan placentero sea,
es sólo una ilusión deforme.

No me importa cuantas sean, ni que tanto a cada una;
No me importa que veas otro cuerpo cuando atraviesas el mío
y que mis pupilas te remitan a otra siluta en el vacío.

Que no te importe a ti tampoco, si tengo ganas de otros cuerpos,
al final, sólo tu nombre es el que cuento.

Sigamos haciendo de esto un asunto de pendejos,
finjamos que no me importas y que yo no te intereso.


(digamos que sí me importa, pero que hago voto de silencio).

martes, 16 de marzo de 2010

17/03/2010

La música me oprime mas el pecho
y me humedecen las cuencas de los ojos la poesía;
mi lamento no hace aparecer tu cuerpo...
¿Dónde me meto?
Realidad, ni el polvo blanco en las narices

lunes, 1 de marzo de 2010

cuando...

Cuando el recuerdo, lloro;
Cuando el recuerdo, río;
Cuando el recuerdo tiemblo;
Cuando el recuerdo…
Cierro los ojos y me abrazo con fuerza a ti, presente.

Cuanto tú, lloro;
Cuando tú, río;
Cuando tú, tiempo;
Cuando tú…
Cierro los ojos y me abrazo con fuerza a ti, recuerdo.

domingo, 10 de enero de 2010

10/01/10

La distancia da miedo, entristece.
No se acorta.
Te extrano.
Mientras lo hago me duelo en mi pasado. Y en el tuyo.
Tal vez algun dia me veas asi. Como nadie mas lo hace.

lunes, 7 de diciembre de 2009

martes, 18 de agosto de 2009

update 18/08/09

descripcion actual.
exterior: llueve
interior: llueve

cuando uno extrana lo hace con la esperanza de volver a lo que se extrana, uno camina con la ilusion de volver a cruzar por el camino que dejo cuando los zapatos marcharon en diferentes direcciones. se deja el corazon atado, deposita en aquel viejo camino una huella metafisica... algo asi como los collarsitos que se parten y que dividen en dos una frase significativa como: best/friends, o: love/you, o tal vez simplemente engranan sin decir nada. es algo asi como una promesa, como si se permaneciera lazado por un tipo de pacto, exactamente como la huella metafisica.
una espera y ve como el viento barre las hojas del suelo y lanza un beso, como si el destino lo llevara hasta tu ventana y fuera la primera rafaga que roce tu cara.
uno levanta la tez al cielo y ve a traves de su mirada a la luna reflejada como un iris; me quedo perpleja, me quedo helada. mi boca entre abierta dictamina una sentencia, como si rogandole la luna me escuchara y me durmiera en su cuna y me asomara desde arriba y me vieras sobre su curvatura.
una parte y estira el corazon lo mas que puede, pasea por los almanaques de la memoria para mantener vivo el recuerdo.
una suena y llora, se queda estatica en vela con la mirada fija en el horizonte, se apachurra contra el pecho el pedacito de fuerza que le queda, se amordaza el corazon, se muerde los labios y se arranca de los ojos las lagrimas. se arranca de las entranas suspiros... una se queda vacia.
una llora y sigue viva, grita en silencio sobre la cama, tendida, espera, suspira...

extrano a quien deje del otro lado de la orilla.

heady tipo rose recordando el undimiento del titanic.
heady tipo cleopatra ante el suicidio, resultado de la muerte de marco antonio.
heady tipo novelita romantica con cliche: mi vida no vale nada sin ti.
heady tipo juana la loca desde lo alto de la torre, viendo partir a su marido.


mas especifico??

miércoles, 22 de julio de 2009

Se nos queda tan corta la vida o nos sobra el olvido,
Nos juega el tiempo que falta y el que sobra
se nos vuelve reprochando lo pasado, y así,
regresa la mañana y el olor a tabaco,
escurriendo sudores y babas con alcohol.
Así me voy con ellos, consumiendo esperanzas
Que no se basan en nada más que lucecitas que aparecen por ahí…
Así me voy, con la vida engarrotada,
Padeciendo de ilusiones que me dan más que soñar.
Ah, pero cuando apareces se me nublan los espejos,
Se me estancan los reflejos y comienzo a temblar;
Ah, pero cuando es tu boca entre todas las que rosa mi espalda
Se erosiona el cielo y te clavo la mirada y te tornas universo;
Pero ah… cuando te clavas, cuando me partes y te encajas,
Cuando gimes, te deshaces, fluyes y te vas.
Donde pisaron tus ríos me bebí yo tus mares,
Y mi vientre ya besado antes por su cuerpo se vuelve nuevo para ti,
Y al final los cuerpos se separan esperando por volverse a reunir.

sábado, 11 de julio de 2009

Sí, aquí sigo porque sigue la vida,
Cuando la voluntad no anuncia más victoria
Que las ganas de sentirse vivo
Se acaricia mi mejilla con tu silueta imaginada,
Mas bien recordada, clavándose a doler.

Aquí sigo pues, supurando mi memoria,
Aferrándome a la vida y brindando a tu salud.

miércoles, 1 de julio de 2009

Luz que de mi insomnio crea impotencia
Cuando el cuerpo está dormido y despierta la conciencia,
Que desviste en mi cabeza lo pesado de tu ausencia
Y revela, lentamente, entre el goce y la impaciencia
La dulzura de tu boca, tu tabaco, tus mañanas,
Los reencuentros en tu cama arrancándonos el alma.

Un abrazo vespertino que me calma y
me adhiere la gentileza de los sueños en la vida cotidiana.

martes, 23 de junio de 2009

No es que...

No es tedio, es este maldito exceso de cebo
Que me envuelve el corazón
El que me tapa la mirada.
Nos son celos, es temor de que no sepas
Que son mis piernas que abanican
Y mi cuerpo el que espera dilatado sobre ti.
No es tristeza, es nostalgia porque espero una mirada
Que no está destinada para mí.
No es amor, son las ganas de encajárteme en el alma,
De volarme las entrañas por lo que nunca sucedió.
No es culpa, es el espejo que me escupe mi reflejo
Masacrando las defensas que apenas construí.
No es miedo, o tal vez sí, de no ser yo la que se ve bajo tus cejas…
No es instinto, es sexo;
Cuando no es sexo, se vuelve instinto.
Cuando no hay instinto, sólo quedo yo…
No es… nada es… y contigo todo se vuelve: tedio, celos, tristeza, amor, culpa, miedo, instinto, sexo, yo.
Sí, soy yo sin ti.

jueves, 21 de mayo de 2009

Tal vez despues del mar

Anarca decisión que me obliga a que me olvides
Para no hacerte preso, para no atarte doloroso
A este, mi barco, que se hunde
Con madera putrefacta y mohosa,
Poroso desazón de a la deriva encargarte,
Perfumando la salina pegajosa
Que se adhiere a la puerta de cristal.

Te veo en el horizonte medio muerto
y aunque no te lo pida, te imagino regresar.

Después, tal vez, cuando regreses y mis labios
Alguna vez enmielados, calcinados redescubras
Te diré con firmeza que soy tuya
Y alucinando cuerpo a cuerpo, destruida y moribunda
A la eternidad te llevaré.

Por ahora no más ataduras, no más puertos para anclar,
Pirata de mi vida, vacilando en las orillas,
Traicionando, asaltando, irrespetuosa hacia la tempestad.
Cegando la pasividad con que se sueña
Tamborileo y golpeo el tarro a la madera;
Y huyo, huyendo me fui...

Reseñas

“Hoy tengo un día de esos en que mandaría todo a hacer puñetas”
Citó un Aute anárquico;
El día se extendió a la llegada de la noche
Donde guardaba los recuerdos,
Y mientras en esa noche, la luna se acentuaba,
Mi pulso se expandía en advertencia a lo que venía
Asegurando que estaba por llegar
El momento de encontrarme de frente,
Después de la inmensa fila de anaqueles y de esquivas,
A la soledad que difundía frustraciones,
Partos inquietantes donde nacería libertad.

¡Libertad! Maldita escriba de sacrificios impalpables,
Cicatrices que en parvadas aparecen
Acariciando voluntad,
Que desquebrajan el corazón cambiando la armonía
Por espejos de color.

Un fatigante caleidoscopio que figura un nuevo sol
Incesante, con aromas, ansiosa libertad.

Corrompiendo mis amores retornables,
Que me guardo y que me sueño;
“Hoy tengo un día de esos en que sufro toda esa poesía cruel”
Por la intensidad de no sentirte como antes,
Por la obligatoriedad de incitarte a volar
Despegándote de mí
Cuando yo me aferro a tu figura, lucecita,
El día que me olvides será el tiempo de partir.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Regresando =)

Cuéntame ese beso que deslumbra
Cegando el nacimiento del sol;
Cuéntame ese cuento disecado
De lágrimas y pieles rociadas con carmín.

Cuéntame ese abrazo reincidente
En el muelle, donde las olas nos empapan de calor,
Cuéntame la canción arrulladora
Que sobre tu espalda me postró
Imaginándome contigo desafiando gravedad
Y despiértame el sentido
Antes de descubrir que tu susurro no sobrevivió.


no muy bueno, pero tenia qe escribir algo

viernes, 27 de marzo de 2009

Un pañuelo atorado en los brazos arramados,
Pantanosos campaneos que sucumben en el alma;
De dolores, de fragancias las gaviotas sobre el mar
Que descienden y florecen en la piel de la manzana.
Prohibidísima la fruta que promete el placer
Y se encarna y se moja de esbeltez la fuente.
Después de los huecos que dejamos en su cama
Se trasladan por las venas el deseo de volver.
No se vencen y sulfuran las pupilas que crecientes
Por la blanca e indecente recta en el papel,
Se demuestran rebeldes e inmediatas sabiendo
Que entre llamas, todas ellas, van a arder.
Valerosa la boca que besó la espada
Y el rojo ensangrentado y más doliente encaja,
Padeciente y urticario en su fruto se retracta.

martes, 24 de marzo de 2009

Status...

yo te prometi un poema que se llamara Besos en el balcon... no tengo palabras, pero te prometo mi vida entera. te amo.

domingo, 8 de marzo de 2009

Titulo sujeto a cambios y propuestas.

Yo que juraba no hacerme agua
En las manos de ningún hombre,
Que me daba la vida difícil
Y me encerraba en las palabras que
De la cabeza escupía al papel;
Yo que soñaba y lloraba
Y reía ocultando las muecas atrás de la pared.

Yo que creía que era fuerte
Y que daba consejos de amor.
Yo, que me cobijé en la soledad todas esas veces,
En su manta donde tantas veces lloré.

Yo que creía que sabía a dónde iba
Y prometía abatirlo con fervor.
Que cantaba, que dolía
Y me ahogaba en los perfumes del alcohol.

Después de un cuerpo dentro del mío
Surgía vencedora con mi libertad.
El frío carbón que derrama entre las piernas
Nunca fue nada; lo que siempre me pareció.

¡Yo que pregonaba por abolir al corazón!
Yo que me engranaba de pasión,
He caído lentamente entre tus brazos
Y mi cadera contra tu pecho se abrazó.

Yo, queriendo ser de nuevo pasto fresco
Embonando las raíces de una flor,
Te quiero, cansada y engreída
Que lo que yo era se lo está llevando tu calor.

martes, 3 de marzo de 2009

Tiempito

Esta vez los cinco minutos se reducen a la fuerza de retención.

De vez en cuando me pregunto: Qué pasa con todas estas letras? A dónde van? Te llegan? Se siembran? o se pierden? y nosotros? te llego? me siembro? o te pierdo?

No me puedo deshacer de la imagen del vacío bajo mis pies y toparme con la nada en mi nariz. Al parecer a fuerza de peso también se puede llegar a la levedad y la levedad como he dicho antes, es, hasta cierto punto insoportable.
A fuerza de peso, sí. Renuncio. Renuncio. Renuncio al peso. Renuncio a la levedad. y la existencia? a donde va entonces? Levedad y peso es continuar si no hay nada que te sostenga. Con la levedad asendiendo y con el peso descendiendo. Y si levito? Floto pero estoy anclada.

Letra.

Qué necesita un ser humano para no alejarse de si?

Fantáastica esta canción.

lunes, 2 de marzo de 2009

cinco minutos (continuará....)

Una entrada rápida y fugaz, porque me falta tiempo pero me sobran ganas.... trataré de hacer los cinco minutos siguientes una lluvia lo más clara posible, aunque no lo aseguro pues cinco minutos son sólo cinco minutos y aunque a veces es más que suficiente, otras... bueno, tú sabes....
Aunque ahora que lo pienso en cinco minutos se conoce a alguien, en cinco minutos bailas dos canciones, en cinco minutos abrimos una botella de vino y en cinco minutos nos disfrutamos.
En cinco minutos encontramos mil miradas y cruzamos dos calles... en cinco minutos el semáforo cambia más de siete veces; en cinco minutos hay 300 segundos, en cinco minutos desaparezco de tu vista, en cinco minutos te traigo de regreso. Cinco mintuos para un café, para una urgencia, para una charla, para una introducción, para un orgasmo, para un gemido, para 75 respiros, para infinitos sueños.... cinco minutos más para dormir antes del trabajo, cinco minutos en la ducha, cinco minutos....
Quiero cinco minutos más contigo y espero haber logrado en estos cinco haberte dejado en claro que te amo.

Cinco minutos, mil conexiones, cientos de latidos, infinidad de sensaciones y sólo cinco minutos... el tiempo es relativo y la vida... va más allá del tiempo. Te extraño todos los cinco minutos de mi reloj.

martes, 24 de febrero de 2009

Entonces...?

Es cierto que sólo después de dos días de habernos encontrado me metí en tu cama y me convenciste de quedarme a tu lado. Y me quedé. Al principio era calor corporal lo que buscábamos y sólo calor corporal logramos encontrar y después la seriedad que había jurado no tener en mis relaciones se fue estacionando sobre mí, y que más te digo… te empecé a querer. Claro, ya te quería; pero tú sabes, ese querer bien, utopiando subconscientemente un futuro (pero que quede claro, un muy poco posible futuro) que te guardara un espacio para él. Cosa que me había creído incapaz de hacer tanto por mera capacidad ó por voluntad propia.
Ahora lo que me consumen son tus ojos y tu lengua. Tus berrinches que comienzan a ser insoportables, tus estúpidos celos los repudio. Me has hecho bajar la mirada, como si mis ojos violaran agresivos el pudor (generalmente poco) de los hombres. Como si fueran pecadores mis pensamientos y mis movimientos vulgares. Lo siento por tu poca seguridad, y comprendo tu ira al ver que tus berrinches no me alteran. Piensas que soy idiota porque no te entiendo, pero no querido, no lo soy… me hago pendeja porque me das flojera y porque no me interesan tus celos. Cuando trato de explicarte la verdad no me crees y sigues no creyéndome y cuando no muestro interés alguno piensas que no te quiero. ¿Qué hago entonces con tu terquedad? Empieza a ser intransigente e insoportable.
Y aún así tu manera de hacerme el amor es tan exquisita que ya no puedo ni considerar la posibilidad de que estuviera ausente. Tu cuerpo engrana tan perfectamente en el mío que la armonía sobrepasa cualquier delicia. Y tu piel me roza y respira, me aspira, me erecta y me pinta. Me electrifica, me purificas, me contaminas… y enlazados a muerte, en el último expiro me exprimes. Y te ama mi carne en esos momentos y yo, yo me entrego ferozmente y la amplitud de mi abanico se triplica y levito yo entre tus brazos cuando tú te me entierras en medio de las piernas. Y yo yazco.
Oscilo entre ese vaivén de iras y pasiones. Tú estás en medio y yo estoy afuera.

martes, 17 de febrero de 2009

Status 17/02/09

Estoy seca carajo!!

miércoles, 11 de febrero de 2009

IX. (Coplas sin sentido y mal entendidas)

No me pidas que te explique
Porque no saldré de la mención del sofá
Del que eché tela para pedirte
Ese beso disecado
Que en el poemario inexistente te guardé,
El café en los primeros de mayo,
El umbral de la viva voz
Que grita que bazofia sale de mis dedos
Y bazofia me creo cuando te veo, (a ti) bazofia,
Valer un bledo.

Entonces el poemario inexistente se escribió
Y el beso disecado, yace ahora mutilado
Y no me pidas que te explique
Quién se lo comió,
Seguro fueron estas pobres manos
Que de recelo y delirando
Hicieron lo que ha oscuras
Desde siempre habían deseado.

Y así nació el deseo
Al ver tu pelvis sin querer
Y la igualdad de nuestros cuerpos
Hacía que no nos quisiéramos reconocer,
Pues de pronto, nuestro sexo fue convexo
Pero terminó como de costumbre
Siendo sólo sexo;
Y terminé yo como siempre,
Bazofia, valiendo un bledo.

lunes, 9 de febrero de 2009

¿Cómo quieres que nos enamoremos?

En una cruzada de palabras con pupilas que se encuentran
Y que buscan por los pliegos un lunar sobre la piel,
O bien, si lo prefieres, en la salina que retumba
En la memoria, sobre la playa con los pies descalzos y
Caracolas en la mano.
A ti tan directo, te hubiera gustado desnudarme y
Hablarme con los dedos, conocerme por adentro
Adentrando tu deseo;
A mí tan transparente, me habría gustado aflojarte mi vientre,
Tirarme la falda, mostrarte los dientes.
Mostrarte mi ombligo, bajo mi pecho, centrado,
Bebiéndonos savias, calores humanos.

Idílicamente pintarte un beso.
Románticamente morirme de amor.
Estúpidamente negarte completo.
Sinceramente: ven por favor.

Si grita el orgullo no vuelvas a verme.
Si quema la carne penétrala otra vez.
Si eres cobarde regrésame el golpe.
Si eres traidor de un solo tiro que
vaya derechito al corazón.

En fin… ahora
Ni pupilas, ni lunares, ni playas;
Ni corazón, ni besos, ni petardos.

Juntos en la misma cama gimiendo,
Asfixiándonos sin estar enamorados.

Princesas

La sencillez de las cosas que a veces olvidamos
Son poesía que hablan de las cosas mismas,
Palabras sin un brazo, cuerpos mutados
Cuando nos reconocemos sedientos de su compañía.
Tierra sin dueño, canción sin poeta,
Bocas que maldicen y engañan secretas.
Que nos engañan a nosotros mostrándonos más hermosos,
Que cuando las mencionamos nos juramos maravillosos
Y olvidamos que son ancianas, renacientes de los siglos;
La puta más manoseada con sus minúsculos estribillos.
Pero las hacemos nuestras, como quisiéramos al amante
Y las odiamos más cuando nos avientan contra los cristales,
Cuando juegan a las escondidas y no podemos encontrarles
Y cuando nos sobran ellas y nos faltan los dueños de quien hacerlas presas,
Las declaramos como nuestras
y no de todos como lo que son: princesas.

sábado, 7 de febrero de 2009

VIII. Arrabal y bohemia (Coplas sin sentido y mal entendidas)

Tardes de poetas,
Rincón, micrófono, saliva y taberna
Donde duerme el soñador y levanta el puño el vivo.
Tardes de bella añoranza, de mi mocedad alterna y de mi primera crianza.
Con noches escarlata que saben a cerveza,
Con un pitillo en la boca
Que acecha la garganta y la hace más
Rasposa. Tanto que suena ebria.
Esquinas donde repletos
Descansan pilas de sombreros
Mientras los ojos se clavan
Sobre el hombro de un verso.
Cuando se siente la palabra que revienta
Escrupulosa, cuando viene dulce y lechosa
De amor o sexo,
Cuando llega arrastrada, por las lenguas desnudada
Y cuando producen las formas,
Que adulteradas saben más o menos gustosas,
Deliciosas o cuando es residuo de matarratas.

VII. Carolina es su nombre (Coplas sin sentido y mal entendidas)

Erase pues entonces
una servidora enamorada,
No entregada, mas sí obsesionada
Con la afición
Que a la distancia corresponde,
Y con el vacío
Que crean las entrañas
Cuando se brinda por él
Con una copa de vino.

Entre las babas y los alcoholes
Le habla esta mujer enamorada
A los secretos y ventarrones
Que esconde bajo su falda,
A las crudezas de los amores
Nacientes en los campos de caña.

Así contestó su amante con mala rima en la boca:
-Lo siento, querida mía, pero esto que es mío no te toca.
- Delata entonces su nombre, si tanto
Fervor provoca, si tanto besa la rana
Que hace que te apeste la boca.

Fue agresiva la disputa,
La comprensión del corazón herido
Que pudre la boca con gusanos
Y guanos adheridos.

Fue mayor el dolor, la decepción de quien pregunta
Si fue la musa insuficiente o es el poeta quien rehúsa.
Cualquiera de que sea la respuesta, es la misma desembocadura.

-Tiene los ojos marrones y cuerpo bien cincelado,
Con esa silueta de campeones no puede ser más otro
que Carolina su nombre.

- Mis ojos también son marrones.
- Pero lejos de Carolina es tu nombre.

VI. Mis dientes (Coplas sin sentido y mal entendidas)

Hace mucho que sueño
Que se me caen los dientes,
Espero no sea un augurio
Del inevitable poniente,
Pues a mis diecinueve
Quisiera seguir cantando, mascando y
Parlando con los blancos relucientes.

Quiero que se amarillezcan por el humo del tabaco
no por la miel inevitable de los sueños de verano.

Quiero abrir la cerveza con mis fuertes caninos
Para que no me vengan los menores
A impresionarme con sutilezas
queriéndose pasar por mayores.

Quiero perderlos despacio
Como los dientes primeros,
Que desaparezcan poco a poco
Para acostumbrarme lentamente a los agujeros,
Que si de un solo golpe fuera,
El abismo en mi boca sería mayor
Que un hoyo negro.

jueves, 5 de febrero de 2009

V. Ni teniendome ganas. (Coplas sin sentido y mal entendidas)

Tú ya no secas mi cama
Por las noches
Cuando luzco tendida
Por el sol abandonada,
Cuando sale la luna
Y me encuentra por las sábanas, ahogada.

Ya no tiembla tu cabello
Cuando mi espalda está mojada,
Cuando mi cuerpo está mojado
Las llagas no te escaldan.

No te escalda tampoco
Como antes la lengua
Al pasarme yo distante
Y tú queriéndome más cerca.
Tú ya no secas mi cama
Cuando la moja mi cuerpo,
Ya no se moja tu lengua
¡Ni aún teniéndome ganas!

Protocolo de buenas noches

Sueño con un verso justo antes de dormirme,
Sueño con tu boceto que pocas veces comprendo.
Y luego, como si el sueño no fuera suficiente
Despierto y veo crispada la maleza adyacente
Al destino que traicionó las ganas de esperarte para siempre.

Retorno

Encuentra tus caminos alma mía
Y que revienten los bloques sobre ti.
Prisionera ni de ti ni compartida,
Libre vuela, como alguna vez te volcaste hacia mí.
Vuela y dile a ella, la madre tierra
Que regresas con la fuerza con la que te hiciste prometer
Algún verano, centinela del amor
Que empachó de flor y canto
Y del canto embonó la flor.

martes, 3 de febrero de 2009

Y volver, volver, volver?

Cuando te alejes de nuevo no olvides cerrar la puerta,
No es para que nadie entre;
Es para que yo no vaya tras de ti, corriendo, como tú volviste.

lunes, 2 de febrero de 2009

IV. (Coplas sin sentido y malentendidas)

Dejé mi feroz agravio
En tela de Poncio Pilatos
Y en la cruz que le prosigue
Espero nunca perecer,
Porque sin duda alguna
Diría, no con vergüenza,
Que a Barrabás habría yo elegido
Sin la más mínima pena.
Y que Dios repita
La historia que ya sabemos,
Que dé gracias al cielo
Por la crucifixión,
Que sin los clavos punzantes
No habría un “levántate, andate!”;
Sin expiro y sin delirio
La gloria no hubiera conocido.
Sin expiro y sin delirio
Esa historia no se hubiera escrito.

viernes, 30 de enero de 2009

III. Fue de noche tu partida (Coplas sin sentido y mal entendidas)

Yo te prometí ser tu vidente
En las noches en las que, con agonías te batías
Entre el azufre de los infiernos
Y los inviernos con velos de melancolías.

Y juré ser un escudo
Con la luz de las estrellas reposado,
Juré ser tu soldado, tu reina, tu vasallo,
La partida de póker en tu mano
Y el hueso de las aceitunas de tu plato.

Tú juraste, muy en vano,
Que no me dejarías ni un sólo día;
Aunque debo decir que fue justa tu profecía,
Pues con la mano sobre la llaga,
De noche fue tu partida.

Y me quedé siendo entonces
La paleta sin pintor, vacíos versos de poeta
Sobre la cripta del mayor.

Y ésta es mi cripta ahora, y sobre ésta mis poemas
Y mi boca, duerme (a) diario, de aceitunas sin hueso llena.

miércoles, 28 de enero de 2009

II. En esas noches de bares (Coplas sin sentido y mal entendidas)

En esas noches de bares,
De luciérnagas fugaces, de faldas que se vuelan
Con el humo del tabaco,
De caballeros presentes con muy buena memoria,
Con bombines, jilipollas
y billetes en la mano.

En esas noches de bares
Donde la mala vida se asoma,
Mala no por asesina, mala la puta carroña
Que ni en la cabeza ni en la boca
Sincera su crianza
De hombres lobos y mazorcas.

Lisonjas de mala muerte!
No por yacer sin vida sino que la vida desaparece
Sin darse por bien advertida,
Y sin advertencia llega la muerte
Por una sucia movida, de una bala latente
Que nunca sella la herida.

Por una tierra que grita
Con labial rojo en la boca,
con un goce inerte en la frente y la falda
muy, pero muy corta.
Que a rastras camina a lo largo
Con esos tan altos zapatos, y ese pelo tan lacio
Y un lunar por la boca.

En esas noches de bares, bombines y mazorcas;
En esas noches de luna, donde la luna se compra,
Do el día se avecina con ínfimas compañías
Sólo los perros rechazan el olor a basura podrida,
Y son sólo ellos los que cantan
Y sólo ellos las dudas asesinan.

martes, 27 de enero de 2009

I. Ahi nomas p'al desquite (Coplas sin sentido y mal entendidas)

Cuando supe vida mía
Que tu vida no sería más mía,
Y me quedaría con la vida puesta
En la puerta del jardín,
Esperando aquel verano
Y las lluvias del seco abril
Mientras el otoño pudría el centro,
Como un infeliz gusano,
De este tronco atalayado,
Arañado y usurpado por las ganas de matar.
Dejé de buscar excusas
Para seguir, ferviente, bebiendo,
Pero sólo en honor a tu nombre,
Mas no con ahínco y aferro
De quienes buscan en el líquido fresco
El inicio cualquiera de un vago verso,
El sabor insoportable de un ebrio beso
Y ebrio de ganas, un muy buen sexo.

jueves, 22 de enero de 2009

Updating 22/01/09

Qué le hago si mi pulso no quiere mas que escribir tu nombre? El desasosiego del corazón es el que marca la pauta que me lleva hacia donde tú y yo desamparada, que recorro la ciudad mil veces como si no supiera a donde quiero ir, tratando de escaparme de la respuesta que se que terminará en tus pies. Vago y vago y trato de olvidar para guardar el secreto en lo profundo de la memoria, en donde lo olvidado toma su lugar y se convierte en un espacio muerto y así muerto inaccesible.
En donde aquel verano, caluroso y vertiente de alcohol no sea mas que un verano con alcoholes y ventarrones… hoy me acuerdo de aquel día y de las cajas de cigarros y me acuerdo de ti. Qué le hago ahora a mis ojos que están hablando, que están mojando las ansias y palpita sobre la piel el encanto de tus pupilas encendidas, las que creí mías un momento, las mismas que sin duda ardiendo siempre están. Ja! Aquí viene la ironía: que no se encienden por mí.

Las flores (de la vieja escuela)

Cuantas páginas no fueron destinadas a tu pelo
Y tu sonrisa mi tinta recargó
Mientras la fuerza de la pluma, la empuñadura
La dictó, de tu garganta, la voz.

Este desamor que no hace más nada que vibrarte
Me pregunta una vez más quién soy yo,
Qué fue de las migajas que dejaste
Enfrente de de las flores del jarrón.

Después me pregunta por las flores,
Que si por qué callan su canción
Y las hojitas que se les van cayendo
Tupen sin ningún resplandor.

martes, 13 de enero de 2009

Muñequitos de plomo

Los muertos lloran a sus muertos
sobre le tierra, en sangre;
agonizante tierra prometida.
Deshojan flores y cantan himnos
que los llevarán al final de sus caminos.

La bala abre su estómago vacío
y traga los suspiros, tragedias;
Se cae el mundo sobre el mundo,
y el paso firme que no tiembla
ciega la terquedad errante,
que nunca, nunca piensa.

El estómago vacío son ahora los ojos
que desangran con su pena su desollado corazón...
-Qué impotencia! Qué tragedia!-
resignados, pues la decisión la tomó Dios.

Enajenados van danzando, aguantando
como pueden su dolor,
y nosotros enajenados vamos mostrando
la espalda al otro lado del cañón.

Yo recuerdo que soñaba

Yo recuerdo que soñaba y la luz se me venía de golpe,
El corazón se me salía mientras el agua que mi cuerpo esconde
Emanaba de rincones inexorables antes de ser fluido.
Y sentí una gota fría en mi ombligo
Y un ardor fulminante que me hacía saltar del precipicio
y mientras suave caía, suave era el bastión que me embestía
y como bestia se tornaba desde adentro
y comiendo desde dentro me dolía.
Un suspiro, un pinchazo placentero y los ríos
Desbordantes de mi cuerpo se exaltaron.
Se perdieron, me gritaron y yacieron calmos bajo el cielo.
Yo recuerdo que soñaba todo esto,
Y seguro es que dormia contigo.

Vida

En el claro crepúsculo circundante
La aureola de de mi pecho te ha esperado,
Mientras amamanta Hera, a los vientos
Que te han de traer galopando tras su encuentro.
Cuando toque la luna mi cabello
Estarán las primaveras listas en mi cuerpo
Y tu cuerpo, tibio, ha de encarnar
Un nuevo señuelo dentro del cuerpo mío.

lunes, 12 de enero de 2009

Qué sabes tú de amor?

Qué sabes de amor tú corazón,
Si no le bebes el agua que deja tras sus pies?
Si no le acaricias la sien y las entradas,
Si le recuerdas apenas divagando?
Qué se yo de amor entonces,
Si soy incapaz de retenerte,
Si sólo te veo en mis entrañas,
Si dejé de buscarte por temor a encontrarte?
Que sé! Dime tu si no es suficiente!
Si no vale soñar con sus labios sin haberlos evocado!
Esperar por la piel que nunca he de tocar,
Imaginarme en sus ojos, oh! Esos sus ojos,
Enormes, marrones como la tierra que pare,
Que da vida, que va al sol.
Que soy entonces ya sin tu cuerpo
Que nunca tuve, que siempre quise,
Que soy sin la entrega que te prometí
Y que nunca cumpliré,
Que serás tú entonces, dímelo alma mía
Si te me fuiste de la cama mucho antes,
Antes de haber nacido.
Quien será sino tú desconsuelo
El que me recuerde que es el peso diario
Del corazón que late, que se entrega
Y se desolla sin ser oído,
Aún peor, siendo asesinado!
Quien será sino tú, celos, par de senos,
Los que me degraden cual insuficiente
frente a la emperatriz
De esos que yo soñé mis ojos.
Y quienes serán sino estos ojos
Los que te recuerden
Y me hagan dormir llorando,
Por las lágrimas acurrucados…

domingo, 11 de enero de 2009

status 12/01/09

Esto que no será nunca tuyo,
que no alcanzarán tus manos
ni tus labios dirigirán algún suspiro.

Esto que desencadena mis visiones,
de las que te vuelves el protegido
y me trae vigilias: a ti encendido.

A mí encendida frente al yugo,
fuente a mi anestesia, carente de sentidos
y frente a frente contigo, como nunca te he tenido.

Como siempre lo he bebido
de los sueros de otros cuerpos,
como siempre me has tenido, atada lejos de tu pecho.

Esto que está destinado a guardarte eternamente,
a soñarte, a sentirte
a esperarte intensamente.

miércoles, 7 de enero de 2009

Updating

Hoy me desperté con la boca amarga,
El peso encima y el sudor cansado,
me levanté buscándome en el espejo
y el viejo (espejo) me escupió tu imagen.

Quería hacerme mía pero tus ojos pesaban bastante
Y tus brazos, que no me soltaban, estaban cosidos con los míos;
Intenté hacerme tuya pero la terquedad de la que soy dueña
Trazó fronteras y se despidió con un beso imaginado,
Pintado en la oscuridad de la inconsciencia,
Abandonado en las húmedas secreciones del alma.

sábado, 3 de enero de 2009

No esta terminado pero necesitaba guardarlo

- ...No sé D...., estoy muy a gusto allá, me la paso a toda madre y desde el principio yo sabía que toda la gente que conociera allá iba a estar sólo por ese periodo, que no iba a pasar de ahí. Las relaciones son chidas, te la pasas muy bien, pero está ese ambiente en la atmósfera de aparente imposibilidad de "pertenencia" con una perfecta adaptación, como si todo fuera fugaz, sobreentendido, con mucha ligereza y poca relevancia...

Esta era yo, no quejándome pero sí como siempre melancólica, de la facilidad y aparente trivialidad de las relaciones (que no deja de ser agradable) en mi actual ciudad de residencia.

- La insoportable levedad del ser.- Dijo ella.

En ese momento me puse a recordar a Milan Kundera, a Teresa, a Tomás y a la irresistible Sabina... Los recordaba apenas pues hacía ya dos años que había sudado con ellos y padecido sus interminables celos, fluidos, pasiones y su carrera de pensamientos. Recordé a Sabina poniéndose el sombrero casi desnuda entre el espejo y las pupilas de Teresa; recordé la exquisitez de su cuerpo y las manos de Teresa estrujadas, mordiéndose las ganas. Pero apenas me trasladaba a los matices y a los brillos, a los cuerpos y a las heridas. Fue entonces cuando decidí que era tiempo de abrir de nuevo el cajón y sacudir eso tan preciado que comenzaba a colarse, muy subjetivamente, en mi realidad.
¿Peso o levedad? La misma cuestión que aturdió a Tomás empieza a sacudirme. Esa levedad en las relaciones, con el vaivén de situaciones tan ligeras, las palabras y los besos y las manos corriendo por los cuerpos. La facilidad con que las lenguas se entregan en las diferentes circunstancias no sólo acariciando con palabras, maldiciendo, mintiendo y deseando y al final nada se hace trascendente. Al final todo se queda encapsulado. La facilidad de abandonar todo eso sin culpa ni gloria también es muy atractiva. Hacer y deshacer por un instante sin peso sobre los hombros es un privilegio del que nadie puede negarse cuando se tiene la oportunidad; jugar a que no hay un mañana ni un a quién. A ser por un instante parte de todo pero sin amarrarnos a las raíces. Todo es ligereza, nada es trascendente pues todo vuela, no se amarra, no se siembra y sigue volando… todo se olvida. Todo lo que fue quedó en la lápida del segundo que lo dio por terminado. Entonces “somos libres” y nos alejamos volando hacia nuestra libertad y nuestra vida sin ataduras nos aleja de la tierra mientras el peso nos contrae hacia ella. Ay, ese peso del que tanto tratamos de deshacernos es nuestra ancla al mundo! La plenitud de sabernos vivos o el temor de creernos muertos. La terrenidad de nuestro cuerpo no pudo terminar con las ganas de volar de nuestras almas y siendo esta gas, por ley natural sucumbe y levita y se dirige hacia arriba.
Cuánta contradicción encierran los humanos y la guerra que le dejan a la conciencia, que entre más se tiene se vuelve más pesada y más nos sigue anclando.

I. Breves confesiones

El aire se hace más espeso cuando te recuerdo y me recuerdo esquivándote la mirada y ahora que trato de huir de este viento, me apresa la memoria, me lo impiden los espejos. Me lo encara el segundo aire que viene desde ti sofocado, que viene desde mí padeciendo, que viene desde lejos llorando. Que viene desde lejos danzando y amenazando cuando se me clava en la mirada el pavimento. Cuando se acercan al precipicio los asuntos que le conciernen a la conciencia me vengo dando cuenta de que esta apareció ya de regreso y me dejó agujerada el alma, casi tanto como la recuerdas tú desde aquel encuentro.
No pregunto ya porque no me interesan las respuestas; no puedo hacer mucho cuando descubro que los lazos crecen desde más profundo, que cuando me despego de ti te recuerdo y cuando te recuerdo no te había soñado todavía y si me descuido somos uno mismo y cuando lo descifro ya te fuiste de mi lecho.
Te confieso que no es en ti en quien pienso cuando tengo ganas de amar y te condeno cuando te digo que en mis remordimientos eres tú quien le echa más madera al fuego.

Status 03\01\08

Sequia mental, ahogo emosional.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Status 25/12/08

Nuevos contactos, eternos reencuentros y nuevas pasiones.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Paréntesis

El tiempo que tengo es corto, y no lo digo metafóricamente, de hecho es muy literalmente y no sé... sólo necesitaba un tiempo para recordarte, para recordarme a mí que sigues existiendo tan fuerte y jurarte frente al papel.
Son cosas qué pasan no? A veces me canso de buscarte y de repetirte y de recordarte; me cansa estarte trayendo tan sucesivamente y hacer de todo lo que hago un reflejo de lo que hay de ti en mi cabeza. Es extenuante... podría intentar hablar de lo que fuese, de un vaso, de la tierra, de la terquedad con que los hombres boicotean los intentos de los otros e infinidad de cosas más, que podrían ser más simples o más profundas.
Te has vuelto mi fantasma, uno más en la larga trayectoria de entes innombrables, apesadumbrantes y torturantes que viajan, que vienen y van acosándome. No es reproche. Es más que nada hacer conciencia de lo que representas. Tal vez, algún día el fantasma deje de espectro y se vuelva realidad. Tal vez nunca; tal vez termines (o continúes) siendo una infame posibilidad de antaño, un posible antiguo curso de mi existir, una compañía en lejanía o en el último de los casos un infinito reproche a mi incapacidad de voluntad.
Se me acaba el tiempo, a clases... un abrazo donde quiera que te encuentres...

domingo, 14 de diciembre de 2008

Status 14/12/08

Desairado el intento de encontrarme, insasiable la mirada, proyección del alma que desasosiega exige una verdad.
Inspiración que siempre tienes nombre de mujer,
déjame fértil, como tu vientre, florecer,
amárrame a tus pequeños, par de senos,
que sin ellos comienzo a desvanecer;
y briaga, cuando la noche pesa y el corazón
amenaza con salir,
así latiendo, por las cuencas de mis ojos
y un nuevo gemido se comienza a parir,
te busco, amante, mujer, cobarde
por mis mares, por mis piernas
por mis humos, cicatrices y temores,
tambores anhelantes, crueldades, verborreas,
sustos y piedades, palabras, pensamiento interminable,
bofetadas, flores maltratadas que amenazan con morir.

Asechante pudor desenfrenado, vergüenzas envestidas
que me hiciste delatar. Aflórate pues,
amor cobarde que las penas que disuelvo sobre el mar
comienzan a ser mi vida, y mi vida sólo es tempestad.

viernes, 12 de diciembre de 2008

¿En dónde me guardo estas ganas que te salen por la boca
y se arrastran por mi cuerpo y me llegan a los pies?

Este mar sin calma que se agita,
nítida bondad, hija de las soledades
que acurruca el amanecer,
estatua salina, encarnada sobre vida
que se estampa, vendabal sobre la roca
y las olas que rompen sobre el mar.

Sobre el mar que retuerce en impotencia
y los dedos que friccionan entre sí.

¿En dónde pongo pues mis ganas
para que griten hasta dónde estés?
Que te aturdan y revienten los recuerdos
y se esparzan y te vuelvan a traer.

martes, 9 de diciembre de 2008

Te recuerdo, pero no a ti

Si te pienso no recuerdo tu mirada,
ni tu pecho, ni tu pelo, ni tu aliento.
No recuerdo tampoco como dobla tu espalda,
y lo rasposo de tus manos no me alcanza.
No recuerdo nada de tu semblante,
pero recuero que con fuerza encajas,
no sé tu nombre ni tus señales,
pero siento la vida que encarnas.

Te quiero pero no te quiero,
te quiero ahora pero no para siempre,
te quiero diseulto en vicisitudes,
pero lejos de los besos en la frente.
Llevarte sobre mi piel sería más doloroso
que ensamblarte así, al papel, tragiversando.
Te quiero distante pero hasta el fondo,
te quiero constante más no encimoso.

Te sueño y me vuevlo con el alma al cuerpo,
pero no te recuerdo volando tan lento,
no te imagino aunque te deseo,
y aunque te pruebe, aquí un hasta luego.

Te quiero y lo sabes, pero no te quiero,
te sudo y te siento, aunque no te recuerdo.
Te padezco, confiezo, con amarga dulzura
porque encajaste muy fuerte por mis vestiduras.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Estos ojos negros que eran los míos,
Estos ojos negros que son más ya tuyos que míos
No quieren dejarte de beber,
De jugarte con el aire y la boina,
Arrastrándome el primero contigo,
Arrancándote la boina por la calle.

Esta tez impávida que se surca
Con cada parpadear del alma tuya
Y se va consumiendo, fuego lento,
La carne que alborotas por dentro.
Porque eres tú quien vibra las costillas,
Y obliga a la sangre a danzar
Con calor que refleja tu mirada
Bajo los holanes de mi falda,
Encerradas entre un par de cejas cinceladas
Descansando tu sobre la puerta,
Asechada yo por tus palabras.

Y las manos que corrieron por mi cuello
Con los ojos cerrados para ver,
Para, lento amor mío,
Que ya empiezo a desvanecer.

¡Si pudiera yo atarme a tu cabello!
Revolverme, mezclarme con tu esperma,
Espuma, vida, mar que turba,
Quietud de viento tras el huracán.

Poema prestado (Juanxon)

una luna y dos luceros en la frente
confundiendo yo tus besos
una cama, mis deseos
y una noche de portal;
una manta, dos cervezas, mis ideas:
heroísmo, obelisco que enmaraña la fugacidad.

una luna y dos luceros
tierra fértil a sembrar
contoneo de caderas,
una espalda a contrapecho
que se eriza al explorar.

sigo pasos por la noche
que en el día extrañaré,
oigo voces encendidas
de las que nunca escaparé

una luna y dos luceros
aparecen en mi cielo,
que lo pintan las estrellas
en nocturna soledad;
perdido entre planetas,
asaltando las cometas,
despegado de la tierra
menos cerca del umbral,
alumbrante sol que había brillado
luz extinta: oscuridad.

una luna y dos luceros
anhelantes por vivir.

jueves, 4 de diciembre de 2008

La palabra

Las hacemos rimas con acento,
las cantamos sin saber,
inventamos la palabra que al momento
nos haga entender.

Es virtuosa la palabra,
la expresión en plenitud:
Asqueada, inexplorada invirgen,
te digo, te repito
te tiro y te hago revivir.

¡No! Es el premio grande
el arte de elogiar,
elocuente, retórica la mente
que bien te sepa utilizar.

Pérdida la mirada que teñida
no te sepa bien representar.

¡Pobres corazones infalibles!
Pobres los muros sin hablar,
pobre más el que habla
y no se sabe reflejar.

Bendito el corazón que palpita
aunque enmudecido deba estar,
pobres los mequetrefes que hablan
y que no se saben reflejar.

Reencuentros

Hoy es el día de la visita,
el día en que de nuevo te veré
acariciar limpio la infantería
que bajo mi ropa te guardé.

Hoy vienes a rezurcirme alma mía
la coraza que pují en mi interior,
otoño, viento, suéltame las alas
quiero ya conocer el exterior.

Ven a verme hoy con poca ropa
y acércate a besar la cicatriz
que fuiste tú quien la ha marcado con su boca
y yo quien la padezco en la matriz.

Si al fin, sí vienes, ven con recelo de pecar,
no quiero ser yo quien te alimente las ganas
ni que luego tú me obligues a callar.

lunes, 1 de diciembre de 2008

I (Sucesos acuitados )

He decidido cambiarte el nombre ¿sabes? pero ahora no se como nombrarte. No es que no me guste tu nombre, al contrario, es por eso mismo que no se me viene nada a la cabeza: Tu eres tan tu nombre, ó tu nombre es tan tú... No lo sé. Preferiría no encontrarles relación algunas veces.
¿Qué nos pasó? ¿Cuándo fue que el colchón se volvió más trinchera que pasión? Ó tal vez la pasión excedió el límite y cruzó la línea de la dependencia y de los celos. Tal vez empezábamos a amarnos como lo hace todo el mundo y no sabíamos como hacerlo ¿por qué nos dió miedo? Como si eso no nos perteneciese, como si no pudiéramos ganar, cómo si eso no existiese para nosotros, como si nos estuviese prohibido. ¿Tan amplio es el sacrificio y qué tan grande el egoísmo para no poderlo realizar? No lo sé... Algunas veces pienso que hubiera sido el mismo final, que seguramente no lo hubiera logrado y no es porque no te ame, es que me amo más a mí misma y amo aún más mi libertad. Aún así acepto que es difícil que exista un yo completo sin ti y viceversa, debes aceptar. Lo sabemos, somos el espejo del otro y aunque cerremos los ojos para no vernos no nos podremos deshacer. Hay demasiadas cosas C.... que nos tienen ligados. Ya no eres tu y yo, ya se llama coexistencia. Por qué entonces si lo sabemos aún así nos repelamos. Somos absurdos C.... Tanto que caemos en lo ordinario... En eso que tanto asco nos da.
Hoy estaba recordando aquel rincón, aquella reunión en donde los lunares de mi espalda se veían por un traslúdico caer de telas delgadas y marrones y sorprendí tu mirada resbalando por ahí. ¿Te acuerdas? Te veías bello, como nunca. Una luz especial, honesta emanaba de tus manos. Yo te decía que no pero gritaba por dentro que siguieras haciéndolo y es que la pasión era más que el pudor, el sudor era más que la prudencia y el silencio imposible de consiliar.
Estoy turbada ahora C... Qué tan cierto pudo haber sido todo. ¿Qué tan real y gentil es la pasión si cuando se extingue lo deja todo como quemados los bosques? Y lo peor aún... que es tan cambiante, tan libre que somos incapaces de controlarla, con cuerpos diferentes a cada momento. Tan avara que cuando se sacia quiere más pero de otra fuente. Y tan insensbile que nos consumió calcinándonos los huesos, acribillando la razón, jugándonos ese mal de ideas, ese jadear extenuhante que hace presa a la razón; un papalote que se desenrrolla, todas las posibles realidades y ninguna queriendo ser real. Es un tormento... duele viajar por tu vida sin saber lo que sucede dentro de ella y seguir presa en tu cajón, así, muñeca, terminando de enjugar los perfumes que alguien más matizó. No obstante yo se que me amas. Es mi culpa lo acepto. Al principio te pedía que me amaras no que me respetaras; al final, el respeto se vino a confundir con la fidelidad y solté las riendas. Ya no pude más C... y te juro que lo intenté.
Es triste. Mi cuerpo aún me pide verte, aún sigue gritando la bilis por un último encuentro... el cual siempre termina siendo el penúltimo.
¿Hasta cuándo?..... Te extraño C... y todavía no te tengo nombre.

...

Hice mi intento, pero las fuerzas para recordarte me fueron insuficientes. Una vez más queda en blanco.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

¿Qué más puede hacer esta cabeza trabada y este corazón inquieto?

Doce uvas.

Quiero librarme de este paso acelerado,
del humo que en el aire se quedó,
que desaparezca este cansancio que aparece a cada paso
y juro que el cigarro no es la razón.

Quiero esconderme de tu imagen
y rasgarme la verdad al interior,
abrir los ojos, sentir la vida,
volar, tocar el sol sin necesidad de alcohol.

Quiero sacar mi cabeza de la almohada,
acostumbrarme a tender la cama antes de salir,
cerrar la puerta del baño
y laguna vez poderte mentir.

Quiero sentirme masturbada
y empaparme con gotitas de amor
y si no hay, que sean de caramelo
para que le quiten un poquito el desazón.

Quiero escapar del paraíso
y las puertas del infierno nunca abrir.
Quiero tirarme del precipicio
y abrir las alas para vivir.

Quiero que me quieras poco a poco,
despacito te prometo que es mejor,
aunque te advierto que desarrugarte
la camisa en la mañana no será mi vocación.

Sigue hablando el corazón

Exploto en llanto por sólo sentirte en la tersura de la almohada,
en el rincón que queda en la esquinita del colchón
y lo rasgo a puñaladas y lo arranco todo a pedazos,
intento fallido con un nuevo descalabro
y yo que creía que la infinidad de las estrellas
me llevarían de la mano junto a ti.

¿Si mi voz no te toca cómo debo llamarte?
Cómo hago dime, para ajustarme a la razón
sin sentir como el hastío en el invierno,
para ganarle la partida a este guasón
que me retrae tras la vitrina sin moverme
como un tren sin próxima estación.

A dejar que hable el corazón (un tanto insguro).

Creo que ya había nacido porque lo recuerdo todo
Y los recuerdos se me caen encima sin piedad a lastimar
¿Qué hago después del primer beso?
Con las manos asfixiadas de caricias
Como si castigo fuera la carne que me cubre
Y placer oculto el que me da piel de mujer.
Así como perecemos juntos tan lejanos,
Padecemos nuestros cuerpos: yo del tuyo y tu del mío,
Y los dedos que se insultan, que se buscan y se vuelven a encontrar.

De la mano frente a la cara rechazando las miradas
Que se clavan y retumban donde hay contacto con el aire,
Ahí de donde comen los gusanos antes del anochecer.

¿Dónde pongo mi amor primero?
El sincero, de cuerpo abierto y corazón frente al fusil.
Fantasma que devoraste mis entrañas,
Ahora me amenazas con venir,
¡Ábreme pues de nuevo a tu hambre!
Termina de supurar lo que empezaba a consumir
Con la piel tostada por alcoholes y la sangre manchada de fingir,
¡De fingir! Infame luna, lloroso vientre, espinado y calcinado
te deshaces de nuevo ante el fusil,
no mientas, que te matas por sentir lo que sentí,
la voz que se quiebra al tenerlo dentro
y amarrarlo y seducirlo para lo dejarlo ir.

Es familiar también este viento,
La resaca al despertar con la nada en la mirada,
Perdidas, lejanas las pupilas,
Reventando las entrañas, escamándose en sudor.
Imposible de brincar esta parada
La farola del sentir se me apagó con la brisa
Que te amarró bajo mi falda
Y la lejanía en la que el tiempo te enterró.

Despertar frente al espejo y escupirle al amor
Puede tomarme toda la vida en la sala de recuperación.
Herida de guerra que se hizo en trinchera,
En la cuna que mi corazón por mucho tiempo te abrazó.

XVI. Fragmento (Noche tibia. Reyes Heroles)

"Hay noches en las que te extraño, son esas en que te veo torcer mis cabellos, esas noches en que muerdes con besos y con furia encajas. Te extraño y huyo a tus ojos para encontrar lo que te llevas, pero que el tiempo, ese compañero indeseado y querido, te ha quitado, eso que hoy sólo araño en el recuerdo. Te miro a los ojos entre los velos de mi memoria temiéndote ido y queriéndote de regreso. Porque estás prestado, nada más, sólo eso. A una turbulencia que te arrasta y que quise quebrar, primero con sonrisas, después con espinas y ahora sólo con un silencio de pieles que jamás provoqué, con un vacío de caricias que tuvieron mejores días en su sinceridad oculta. Te extrañé en la mejor de las penas. Te extrañé en la plena presencia."

viernes, 21 de noviembre de 2008

Sólo para no dejar en blanco

Sólo basta recordarte para no dejar en blanco la memoria,
Para seguirme acurrucando en las historias deshiladas
Que se hilan mientras marcho, mientras marchas a la vida;
Y aunque no sólo de pensarte se me llena el cuerpo
Lo lleno con alguna noche en compañía
Que entre más se alarga, más me dueles
Y entre menos noches, más te extraño todavía.

Suficiente el fusil que se dispara desde lejos
Para soplar la bala a contra viento,
Mientras la observas como brota disipada
Pudiendo estatizarla enfocando la mirada
Y como siga suspendida, mofarse de la gravedad.

Después de todo, todo se confunde,
Y si empiezo por tu cara termino por tus pies
Sin razón ninguna para hacerlo
Sí con bastantes para no dejarlo de hacer.

Otra vez me vuelco al regocijo
de esto que de repente se hizo verso,
tal vez chueco y muy malhecho,
sólo para no dejar en blanco el papel.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Quiero

Quiero...
De quereres se llena uno las manos
y de perdones se nos pudren los labios.
De críticas se siente presa la cabeza,
de mentiras nuestra garganta nos asecha.

Los ojos de feroz orgullo me atormentan;
el augurio de mi soledad me va dejando toda su torpeza.

Es injusto atribuiros mi desgracia,
pero es necesario remendar el alma
pues ya me gime el corazón de pensar
y la mente de negar al alba.

Ambiguo encuentro todo esto...
pero por favor, comprende:
es el conocer del equívoco mío,
de la importancia que me gana al momento de ceder.

Todo esto por no decir lo que pensaba,
todo esto por callarme lo mejor.
Es bonita esta parte de la historia,
perdona si mi lado no se conmovió.

Valentía corazón es lo que pido.
Razón, para llorar mi desnudez.

Fuerza, camino, emprende mi destino
... latido a latido... dedo por dedo...
razón al corazón.

Poema V

Embriágame de luz esta noche,
mi cuerpo te obedece a la par,
corre tus manos al deseo;
alcohol perverso, brota y se va.

La luna acurruca mis sentidos
tendida en solitaria oscuridad,
deseosa de tu imagen calavada
en el cielo y al cristal.

Acude a este sangre que te llama,
borracha, inconsciente, desbordante en intención.
¡Espera! No te acerques,
La cabeza se hunde entre el sueño y el color.

Desnudas las sombras que me asechan,
mujer, hombre, ¿qué se yo?
Alma, vida, inconciencia nata...
blasfema ahora tu perdón.

Que sigan mis dedos el círculo de ese guiño,
que tiemblen mis rodillas,
panderos estrujantes de arena tricolor;
que dilaten mis ojos con orgullo que estas horas, fuimos yo.

Resaca en la orilla de tu almohada,
cicatrices de fuego y de dolor;
remordimientos, lagrimas sangradas,
recuerdos, ilusiones y sudor.

Esperanza

Tal vez en ese estante te escondes,
entre los libros y palabras empolvadas,
oscura, olvidada muñeca fea,
relfejo de la deserción de la justicia
y la humanidad concientizada en decadencia.
Si pudiera yo sacarte de tu celda,
y soplarte y desempolvarte,
y abrazarte fuerte cual demente
aferrada a tu débil figurilla.
Si tan sólo regresaras y gritaras,
sólo para recordar que sigues viva
y que ese rincón tan tuyo es donde
a ojos cerrados me aferro
cuando la crueldad de la realidad amenaza
también con invadir los sueños.

No es por nada

No es por nada
que no me atreva a mirar
tras esta espalda.

No es por nada
Que me niegue a relampaguear
En mi mente cosas viejas.

No es por nada
Que llueva cuando vienen nubes negras
Y que se desahoguen con las aguas asperezas.

No es por nada
Que te diga: “hoy no quiero”
Y que me vaya masticando un caramelo.

Sólo poco

Sólo poco porque tengo sueño,
Sólo poco porque estoy cansada,
Las rodillas ya me crujen si camino
Y mis pulmones piden un tiempo
Cada tanto para respirar de nuevo.

Casi nada porque el bastón se cansa
Y mis ojos, taciturnos se encuenan tras los días
Entre mis mejillas agrietadas de ríos de amargura.

Pronto que mi dentadura desaparece
Con la venida de un nuevo geranio,
Que por cada vida nueva
Se van tintando en mi cabeza canas.

Ya respiro el fango sobre mi cuerpo,
Ya palpo su humedad, ¡Qué lo tengo encima!
Se desmorona sobre mis huesos
Y solo veo oscuridad.

martes, 11 de noviembre de 2008

Te regalo un verso

Hoy te regalo un verso
Porque no tengo nada más que darte,
Y aunque no deba regalarte nada
Me lo grita desde adentro
Eso que lastima cuando callo
Y cuando nace no encuentra su lugar.
Hoy te regalo un verso desnudo
Porque desnuda está mi alma,
No carente de caricias pero sí vacía de ti.
Te envuelvo entre mis manos este verso seco
Perfumado de hojarascas orilladas a fingir.
Este verso tuerto y descompuesto
Es lo que poseo y aquí te lo doy.
Hoy te regalo un verso
Porque no tengo nada más que darte,
Y aunque lo tuviera sólo te daría éste,
Porque es lo más mío y lo que más poseo.

lunes, 10 de noviembre de 2008

....

Este maldito jadear que no me deja,
Este esfuerzo que se queda en blanco,
De querer pensar ¡de destrabarme!,
Con todas las esperanzas sobre los hombros
La miseria ya comienza a asfixiar.
No soy, lo sé, no soy lo que pensaban…
No soy ni siquiera lo que espero para mí…
Jorobada, deshecha y rota,
Blasfema y mentirosa, insignificante al fin.
Un poco más humana, un poco más cobarde,
Un poco más materia y un poco menos todo.
¿Más cerca del cielo o del infierno?
¡Este impaciente corazón que no quiere dejar de palpitar!
La decepción que se me clava por en medio,
Entrando por abajo del ombligo,
Devorando mis entrañas sin piedad,
¡Ay! ¡Que no entiendes que me duele!
Que me duelo en la miseria de ser inerte.
Deja los zapatos frente a la puerta, compañera,
Melancolía, qué barato es mi sentir,
Que cruel el sabor de la hiel del abandono,
¡Que infamia! ¡Qué desgracia la que me tortura!
Tan barato el precio y con los bolsillos rotos,
El pantalón deshecho y palpitando apenas las ganas de seguir.